Quiero mirarme en los lagos tranquilos
de tus grandes ojos, que yo admiro
y consumir en la copa de tus labios,
todo el nectar de tus besos tibios.

Déjame reclinar mi cabeza pensativa,
en el regazo de tu ardiente pecho
acaricia mi frente abatida,
con tu dulce y suave mano.

Déjame descubrir tus encantos
proclamarte la diosa de is sueños...
déjame cubrirte con mis besos
y escóndeme en tu alma todo el tiempo.